El concepto de Deporte

El concepto de Deporte

El concepto de deporte

 El término deporte aparece en los textos históricos precisamente en los tiempos que estamos hablando. Los romanos, para designar lo que hoy podríamos considerar como deporte lo hacían con el término "Juego" y se realizaban principalmente en el circo y en los baños. Por otro lado las instalaciones no diferían demasiado de las actuales. El término estadio es de carácter griego con la que se denominaba una distancia determinada que se recorría en una carrera a pie.

 La palabra, según el cuidad estudio de Miguel Piernavieja, aparece por vez primera en los poemas en provenzal de Guillermo de Poitiers (1071-1126/27) que viene a España a pelear al lado de Alfonso el Batallador en el año 1117. Entonces el término quería decir alegría regocijo, diversión o recreo, es decir, juego.

 Desde los Cartularios de Valpuesta, que suponen la entrada de la lengua española en el primigenio castellano (S.IX), hasta la realización del el primer texto literario español no nos consta el término. Pero en éste ya se observa una referencia.

 En efecto en el Cantar del Mío Cid ( puede ser de 1105 auque se data de 1140) aparece un término que podría traducirse por el verbo del sustantivo deporte: DEPORTARSE, es decir hacer deporte. Y en medio de esta crónica aparece el nombre de un adalusí, Abengalbón, que participa (junto a Minaya, Alvar Fáñez, Muño Gustioz, Padro Bermúdez, y Martín Antolinez) en la partida del cantar de las bodas:

 En el mismo se dice:

 Los que ivan mesurando e llegando delant

Luego toman armas e tómanse a deportar

 Los primeros batidores a llegar empiezan ya,

Las armas toman, se ponen con las armas a jugar.

 Es decir que no toman las armas para atacarse y matar, que sería el negocio, sino que las toman para ocupar su ocio, su regocijo, su recreo, es decir para hacer deporte.

 En el fuero de Iznatoraf, (Jaén) que data de 1240, aparece la palabra depuerto en varias ocasiones.

 En la Crónica refundida de 1344, al describir unas escenas sobre la natación habla del término "deporte" con estas palabras:

 "E muchas donzellas, fijas de muy altos omnes, que con la reine estavan, cada que algunas horas avian gana de bañar en aquella alberca, dexaban al rey e a la reina durmiendo e ivanse folgar allí, aquellas a quien plazía de aquel deporte. E fue así..."

 En tiempos de Alfonso XI (1311- 1350) se escribe el Libro de la Montería y , cuando este se edita por Gonzalo Argote de Molina, éste hace alusión a Juan II de Castilla (1405-1454) de la forma que sigue::

 ..., no hallamos ley particular que dellos haga memoria defpues defte libro, hafta el tiempo del rey don Iuan , el fegundo ( Se refiere a Juan II de Castilla. - 1405-1454 - ), el qual apedimiento del reyno eftablecio ley del numero dellos > que dize afsi.

Ordenamos, y mandamos que para nueftros deportes y exercicios de Monteria aya...

 En la misma época hemos contabilizado el mismo término en la Crónica del Condestable Iranzo en varias ocasiones.

 ¿quien pensaría salvo que el dicho señor condestable, por honor y exçelençia de las sus onorables e famosas bodas se avía exerçitado en tantos deportes e fiestas...?

 E tomó la vía del puerto del Muladar, e continuaron su camino aviendo munchos deportes y plazeres.

 En la Exposición de la República de Platón de Averroes(1126-1198) aparece el mismo vocablo cuando dice en el capítulo 17 que

 ... los deportes complicados enferman el cuerpo y el espíritu

 Existen otros autores que reconocen el vocablo de manera inequívoca ya en tiempos más tardíos tales como el Padre Mariana (1536-1623) 

Gobernó este capitán las cosas de los moros... por su rey, que vivía ocioso, sin cuidar más que de sus deportes.",

  o el Arzobispo Fonseca (+ 1512), en la Vida de Christo escribe,

 No porque en el Paraiso tuviese necesidad de buscar aire, a donde sobraban tanto deporte y recreación"

Por otro lado debemos admitir que la palabra deporte seguramente tenía poco uso. Lo más probable es que su significado fuera coincidente con el de recreación. Covarrubias no lo contempla en su diccionario Tesoro de la Lengua Castellana, y autores como Méndez, Caro, Cervantes, etc. tampoco lo citan a pesar la profusión literaria con la que describieron competiciones y juegos.