Fuero de Iznatoraf

Fuero de Iznatoraf

Fuero de Iznatoraf

El Fuero de Iznatoraf es una legislación que constituye, junto con el tesoro de Porcuna y la Crónica del Condestable Iranzo el  tercer apoyo en que se sustenta la excelencia deportiva histórica de Jaén.
Por otro lado enlaza, aunque podría argüirse que de forma lejana, con las legislaciones deportivas andaluzas romanas (Lex ursonensis y Lex itálica)

Iznatoraf es un pequeña  y preciosa población  de la provincia de Jaén que parece tallada sobre un impresionante cerro calcáreo.

El Fuero es otorgado por Fernando III el Santo en el año 1240.  Lo que indica sin la menor género de dudas la importancia que el monarca concedió a este enclave ya que, al parecer, era la llave que abría el dominio y control del valle del Guadalquivir.
Aunque el documento compuesto por 885 leyes es una reproducción del Fuero de Cuenca, no lo sustrae de interés porque es la primera vez, y en medio de la reconquista,  que se legisla en territorio Al -Andalus.

Nuestra llamada de atención se basa en las reiteradas alusiones que se hace sobre  la cobertura del ocio y el deporte. A modo de ejemplo citamos la ley 223.

Que ninguno no peche homicidio ni hombre que en depuesto muriendo bofordando, ni bofordo alcanzado.

Mando aún a vosotros  que ninguno no peche homicidio ni caloña por hombre  que en bofordando en Concejo o en depuerto de bodas por empellamiento de caballo o con asta, o en otra manera fuere herido o muerto fuera de los muros de la villa.

Es decir que no se acuse a nadie  de homicida  ni de provocador de accidentes, si lo hubiera en el juego  de caballería de bohordar, bien sea como consecuencia del lanzamiento de un bohordo o porque el caballo arrollase a la víctima.

Hace alusión al depuerto, es decir al juego la diversión o la fiesta que se podría producir en una festividad pública o bien en una privada tal como pudiera ser una boda.