Juvenal

Juvenal

Décimo Junio Juvenal (60 d. C. - 128 d. C.) fue un poeta romano, conocido filósofo autor de las Sátiras. Los detalles de la vida del autor son confusos, aunque  sus biógrafos coinciden en citar un periodo de exilio por orden del emperador Trajano o bien Domiciano. Su obra fue muy popular en el Bajo Imperio continuándose a lo largo de la Edad Media. 

En sus sátiras hace crítica en todas direcciones pero nos causa sorpresa su visión  sobre los ejercicios físicos de las mujeres que se dedicaban a la esgrima, y a cualquiera de los ejercicios  que requieren de fuerza y  violencia. Se refiere, según sus propios escritos, a las mujeres que actúan como profesionales en el circo. 

¿Qué honestidad puede guardar una mujer que ostenta un casco en la cabeza, que abdica de su feminidad?

Hay frases de Juvenal que han quedado en la cultura popular a través del tiempo y que nos remiten en muy pocas palabras a cuestiones sociales de su época: dos de ellas se refieren a la actividad física.

La primera señala la vieja costumbre de los políticos de desviar la atención de los problemas reales y cotidianos ofreciéndoles

«panem et circenses» ………………… pan y circo

es decir  que el pueblo esté entretenido en banalidades y que no genere  protestas ni altercados.

Esta cita fue retomada a finales del S. XIX y el siglo XX,  por los intelectuales españoles acuñando el “pan y toros”.  Aludían , en el mismo sentido que le daba Juvenal.

Hace ya mucho tiempo, de cuando no vendíamos nuestro voto a ningún hombre, hemos abandonado nuestros deberes; la gente que alguna vez llevó a cabo comando militar, alta oficina civil, legiones— todo, ahora se limita a sí misma y ansiosamente espera por sólo dos cosas: pan y circo (Sátira 10)   

En el momento actual, los éxitos deportivos han motivado nuevamente el concepto de pan y circo y los intelectuales siguen apuntando en la misma dirección que Juvenal. (Ver Sanchez Ferlosio. ¡Y qué afán de ganar y ganar! y Han ganado los malos)
La segunda cita, de origen griego, es la famosísima «Mens sana in corpore sano» . La cita completa dice, "Orandum est ut sit mens sana in corpore sano" (Sátira X, 356). Se debe orar que se nos conceda una mente sana en un cuerpo sano.
El concepto del equilibrio de la persona que pone a la misma altura la belleza, cuidados y atenciones del cuerpo y de la mente y que recuerda el principio griego del areté, es decir, la armonía personal.