Los Juegos de Cartagena

Los Juegos de Cartagena

Los Juegos de Cartagena

El historiador Tito Livio  nos cuenta que en el año 206 a. J.C., Escipión ( 236 a. C. - 183 a. C.)  organizó en Cartagena un munus, es decir un espectáculo gladiatorio en memoria de su padre y de su tío.

El autor de la Historia de Roma nos dice que al parecer fueron unos Juegos peculiares ya que en los mismos participaron gran parte de notables y personajes ilustres enviados  por  los caudillos  que controlaban de forma dispersa nuestra geografía. Su propósito no debería ser otro que el de hacer notar su presencia ante Escipión, congraciarse ente el nuevo amo, y, al mismo tiempo, mostrar su fortaleza.

Las luchas, salvo en un solo caso,  no fueron a muerte lo que confiera al evento un marcado acento deportivo. Por otro lado se debe subrayar que los régulos enviaron a sus mejores luchadores. De ello se puede deducir que este tipo de enfrentamientos (ya fueran del carácter funerarios o festivos) no eran en absoluto desconocidos para los hispanos.

La mayoría de los participantes lo hicieron con un sentido puramente deportivo pero también los hubo que lo hicieron para dirimir por las armas sus diferencias personales. En este  caso  el hecho en sí mismo corresponde a las formas más primigenias del desafío tradicional que tanto auge tuvo en la edad media y que ha llegado hasta casi nuestros días.

De hecho, en la actualidad, existen desafíos deportivos que, en su filosofía, en nada o en muy poco difieren de aquellos encuentros cartageneros.