Anfiteatro de Itálica

Anfiteatro de Itálica

Anfiteatro de Itálica

Una de las instalaciones deportivas romanas más grandes del mundo es el anfiteatro de Itálica.  Fue construido en tiempos del Emperador Adriano.

Tenía una capacidad sorprendente aún en nuestros días ya que  podía alojar de forma cómoda  a más de 25.000 espectadores para una población no superior a 8.000 habitantes pero que tenía unos alrededores muy poblados.

Las medidas con las que contaba eran las siguientes: al tener forma elíptica (la típica en este tipo de instalaciones) tenía una longitud aproximada de 159 metros  en su eje mayor y 129 en el menor, lo que nos da idea  clara de su impresionante fábrica.

La arena, es decir el lugar propiamente dicho en que se celebraban los juegos mide71 metros de eje mayor y 49 de eje menor. (Medidas que actualmente se puede comprobar sin dificultad ya que se mantiene en muy buen estado de conservación)

En el centro de ésta se encuentra la fossa bestiaria, una especie de cámara subterránea donde parece que se guardaban desde las máquinas para subir a las bestias a la arena, hasta el material de decoración escénica. Se trata de un foso cuadrado, con 8 pilares de ladrillo donde se sostenía el techo que servía para ocultar dicho foso, cubriéndolo de arena. Se accedía a la fossa bestiaria a través de rampas abovedadas y de un largo pasillo que atravesaba toda la arena en su eje mayor.

Los espectáculos más habituales eran las luchas de gladiadores -munus gladiatorum-, simulacros de caza -venationes- y las peleas de animales...

Se cree que la grada terminaba con la llamada  summa cavea (reservada para las mujeres y los niños) y que estaba rematada por una especie de terraza, desde donde se acomodaba un toldo para proteger a los espectadores del sol.