Circo de Sagunto

Circo de Sagunto

Circo de Sagunto

Dentro de la organización política de Hispania, Sagunto fue un enclave de notable importancia. Quizás debido a su situación estratégica y también, probablemente  como recompensa por su resistencia ante Anibal, Roma desde que toma bajo su administración la ciudad en el año 214 a. C. La cuidó con atención.  En la parte baja de la ciudad se construyó un gran circo (S. II y III d.C.) y un teatro con capacidad para ocho mil espectadores.

 El circo se puede considerar como una de las grandes construcciones deportivas romanas en Hispania. Tenía unas dimensiones similares a los de Mérida o Toledo y aunque en la actualidad no se pueden cotejar correctamente por queda escasos vestigios del mismo.

 Medía 1.026 palmos de longitud, es decir unos 236 metros, mientras que su anchura se asentaba en  unos 75 metros que equivalían a 326 palmos.

Sin que sepamos realmente su capacidad para albergar espectadores, estos podrían estar alrededor de los 20.000, cifra en nada exagerada en este tipo de instalaciones.

Según diversos autores es muy probable que en algún momento además de las carreras de caballos se realizaran naumaquias, es decir batallas navales. Este dato se basa en el lugar de su asentamiento, a las orillas del río Palancia del que se  podía   fácilmente desviar las aguas  para inundarlo.

De él (casi todo está en estudio) se conserva de forma visible una de las puertas de entrada, construido con sillares de gran tamaño.