Termas

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Termas

Las Termas o Baños eran construcciones públicas de gran popularidad en todo el Imperio romano. En ellos, y de forma constante, se encontraba los ciudadanos con sus vecinos constituyendo un enclave social  de primer orden al margen de la política  y dentro de un sentido recreativo que sobrepasaba el uso propiamente dicho del balneario o  del higiénico. Eran de tal aceptación que prácticamente existía en cualquier núcleo de población constituyendo un negocio sustentado en una notable estructura de servicios.

Aunque fueron creadas principalmente para los hombres, existieron también termas femeninas, e incluso  de carácter mixto.

En las  más relevantes, disponían de enormes estructuras y capacidades, contando con gimnasios,  biblioteca, piscinas, amplias bañeras y lugares apropiados  donde se practicaba la gimnasia y la lucha.

En todas Hispania encontramos restos de las mismas y hasta algunas en pleno funcionamiento de carácter sanitario, como la Hedionda.

Las Termas Romanas influirán enormemente en culturas posteriores, especialmente en el Islam e incluso han llegado hasta nuestros días con plena vigencia en forma de modernos spas.  Es una herencia puesta de moda hasta en las formas acrósticas: la denominación actual de “SPA”, que viene del latín:" salus per aquam".

Existen restos de termas en Alameda, Itálica, Acinipo, Antequera, Marbella, Manilva, etc…