Caza y pesca

Caza y pesca

Yo, señor Caballero de la Triste Figura, soy un hidalgo natural de un lugar donde iremos a comer hoy, si Dios fuere servido. Soy más que medianamente rico y es mi nombre don Diego de Miranda; paso la vida con mi mujer, y con mis hijos, y con mis amigos; mis ejercicios son el de la caza y la pesca, pero no mantengo no halcón ni galgos, sino algún perdigón manso, o algún hurón atrevido.

Las alusiones a la caza se hacen reiteradamente en la obra y era, sin lugar a dudas el deporte (igual que en la actualidad) que más se practicaba, tanto ( si bien en formas diferentes)  por los nobles como por el pueblo llano.