La folla

La folla

Ha de saber, hermano, que tienen por costumbre los peleantes de la Andalucía, cuando son padrinos de alguna pendencia, no estarse ociosos mano sobre mano en tanto que sus ahijados riñen. Dígolo porque esté advertido que mientras nuestros dueños riñen nosotros también hemos de pelear y hacernos astillas.

Se refiere aquí el Quijote a la vieja tradición de las peleas de las aficiones. Es decir que ya en aquellos tiempos había lo que hoy conocemos por forofos,  que tomaban partido por un deportista o equipo,  reñían y se peleaban reciamente en lo que se daba en llamar “la folla”, es decir, follón, lío.

Todo esto lo describe con detalle Sebastián de Covarrubias en su diccionario.