Francisco de Alcocer

Francisco de Alcocer

Fray Francisco de Alcocer

Tratado del juego. 1559

Las características de los juegos cotidianos en el XVI implicaban casi siempre la apuesta.  De ellas, frecuentemente, se derivaban las discusiones acaloradas que terminaban en peleas, y, con ellas, lesiones  e incluso muertes.

Ante tales situaciones, que se repetían de manera constante la Iglesia tomó cartas en el asunto y trató de ordenar el aspecto moral de los mismos dándole un tinte de contenido religioso.

Es ésta la razón por la que el clérigo Fray Francisco de Alcocer escribe  en el año 1559 un libro titulado Tratado del juego en el que analiza desde un punto de vista moral los excesos, que según él, se cometían y que eran que causas constitutivas de pecado.

Si  tenemos referencias sobre la atención que dedicaron a los juegos y los deportes los  médicos  (Sorapán de Rieros, Cristóbal Méndez, Jerónimo Mercurial, etc.. ) los historiadores (Rodrigo Caro) o los escritores (Cervantes, Lope, Quevedo o Rodrigo de Arévalo,  etc  ) esta nueva visión ética se hace singular  y cierra un  círculo de atenciones en el siglo de Oro.

Al mismo tiempo que da conseja religiosa de una forma general, nos describe la forma de algunas de las actividades más señaladas y los condicionantes  sociales que las regían.

El libro se para en describir  ciertos  propios de  las justas,  torneos, cañas, sortija, la esgrima, los toros, el pasa-pasa, las danzas,  los acróbatas, etc. desde la que se puede estudiar un  sustrato de la condición  moral del juego, tanto de los partícipes activos  como de los de los espectadores.