José Godina Castell-síí

José Godina Castell-síí

José Godina Castell-síí

No tenemos referencias sobre la vida de José Godina Castell-síí pero si nos ha llegado un texto deportivo en el que se citan varios títulos médicos.

Aunque en la portada del libro aparece la fecha de 1803, la edición del libro no es antes de  1898 o quizás en 1893, fecha en que está señalada en el prólogo.

 
Nuevamente la  vieja tradición médica  se adentra en el campo deportivo siguiendo la línea conocida  que inició en el S. XVI por Cristóbal Méndez.

El libro llama la atención debido al enfoque que hace del uso de la bicicleta orientándola hacia la actividad física lúdica. A través de más de doscientas páginas desarrolla su  particular visión de un invento “nuevo” que se estaba popularizando de forma espectacular.

Hacia 1880 ya la bicicleta había tomado unas formas bastantes parecidas a las actuales con engranajes y cadena de trasmisión. Sin embargo el doctor Godina no se limita a los velocípedos que ve, sino que se adentra en la historia y en la  memoria para citar un magnífico invento realizado por un tal José Ricart en 1828 que, mediante la presión de palancas con las manos, era capaz de desplazarse. Al ciclista le llama jinete, claro, y al invento un velomano.

Hace un estudio detallado desde el punto de vista médico sin desdeñar cuestiones técnicas tales como el estudio de la bicicleta lo que constituye un magnífico ejemplo de la atención que entonces se hacía sobre los nuevos inventos y su aplicación en las prácticas deportivas.

Finaliza el texto  con una especial atención (aunque como un apéndice) del uso de la bicicleta por la mujer. Sus ideas sobre el tema las centra en el estudio moral de la actividad física enlazando de este modo con  de Amorós (Educación física y moral) y anteriormente con las propias de Josefa Aimar. (Educación física y moral de la mujer)