Residencia de Estudiantes

Residencia de Estudiantes

RESIDENCIA DE ESTUDIANTES

El 1 de octubre de 1910 se inaugura la más famosa residencia universitaria española bajo el título de “Residencia de Estudiantes”.

Estaba regida por Junta para Ampliación de Estudios y su primer director fue el malagueño  Alberto Jiménez Fraud. En este primer año de vida la Residencia contaba con 15 alumnos y estaba situada en C. Fortuny, 14. Madrid. Tanto la Junta como la Residencia eran producto de las ideas renovadoras de la Institución Libre de Enseñanza fundada en 1876 por Francisco Giner de los Ríos, y una de la funciones más importantes de la Residencia  era el complemento de los estudios mediante la creación de un clima intelectual y de convivencia,  donde habrían de participar de forma activa todos los residentes.

Con estas ideas se abrió una ventana extraordinaria a una generación  de hombres relevantes en la vida del mundo científico y artístico del  siglo XX. En aquel colegio se organizaron conciertos, se ofrecieron conferencias y se publicaron obras  de notable valor. Aunque su vida la podemos considerar como corta ( llega hasta  el fatídico año 1936) su vitalidad nos resulta asombrosa.

Vinculados a la misma se encuentran nombres tan sonoros como Einstein, Ortega y Gasset, Gregorio Marañón, Eugenio D´Ors, Manuel B. Cossío, Paul Valéry, H. Obermayer, Lorca, Moreno Villa, Machado, Unamuno, Keynes, etc.

Pero nuestro reconocimiento está en la atención que hacía del desarrollo de los deportes y que poco se ha difundido. El primer deporte que se desarrolló en la Residencia fue el ping-pong. Era natural dado el número de residentes y de la carencia de instalaciones, pero enseguida se instaló, con notable éxito, un campo de tenis. En muy poco tiempo se organizó una Agrupación alpina y una agrupación de fútbol.

En Marzo de 1925 se celebró un recordado concurso atlético. Este constó de un partido de fútbol entre nuevos y viejos, los cuales tuvieron el derecho de ostentar los colores de la Residencia (camiseta azul y pantalón blanco), una carrera de campo a través (3.000 m), tenis, salto de longitud,  altura y triple; tracción de cuerda por equipos, 80 m., peso, disco,  y carrera de relevos.

Este Concurso se repitió al año siguiente al que se le añadió un sonoro encuentro contra la facultad de Medicina. Fueron los primeros escarceos de lo que hoy conocemos como “deporte Universitario”

De aquel ambiente nos ha quedado constancia en una hermosa cita de Luis Buñuel:
Fue también en la residencia donde cobré afición a los deportes. Cada mañana, con calzón corto y descalzo, incluso con el suelo cubierto de escarcha, corría por el campo reentrenamiento de la Caballería de la Guardia Civil. Fundé el equipo de atletismo del Colegio que tomó parte en varios torneos universitarios, y hasta practiqué el boxeo amateur… Cualquier ejercicio me parecía bueno. Hasta escalé la fachada de la Residencia.