Angel Mosso

Angel Mosso

Angel Mosso

A finales del S. XIX existe una ebullición en el campo de la actividad física como consecuencia de las nuevas corrientes filosóficas. Las ideas de Amorós, Ling y Jahn van quedando poco a poco relegadas mientras que aparecen los nuevos modelos técnicos impuestos por Börgsten, las investigaciones biomecánicas de Marey y las situaciones prácticas puestas en marcha por los filantropinum centroeuropeos y por la ILE en España.

Entre la cada vez más nutrida representación de autores españoles aparecen en nuestras librerías figuras extranjeras a las que se les presta cuidada atención.

Entre estos autores podríamos destacar al profesor de la universidad de Turin, Angel Mosso, un notable pensador italiano en el campo de la historia, la fisiología y la actividad física.

En el año 1894 se publica, en versión de Madrid Moreno, una de sus obras más conocidas: La educación física de la juventud, a la que añade “seguida de La educación física de a mujer”, como si tratara de darle la importancia a un tema poco tratado.

En el texto se da una magnífica visión de la E. Física europea arrancando desde visión histórica del pensamiento renacentista, y haciendo atención al impulso dado por la escuela alemana vigente en aquel momento.

No deja atrás la tradicional visión militar de la actividad física, a la que dedica valiosas consideraciones en cuatro capítulos, finalizando con un capítulo especial a la Educación Física de la mujer, cuestión que, aunque aún de forma discreta, hace resaltar en la misma cubierta de la obra.